Se debe lograr una fotografía que se vea apetitosa se debe resaltar las texturas y como puede ser un postre en su interior.
1. PREPARA EL ESCENARIO
El entorno debe ser bonito y agradable, en consonancia con lo que estás fotografiando. De esta forma el resultado será aún más apetecible.
- Orden. Y para ello lo primero que debes hacer antes de fotografiar es despejar la zona de trabajo. Nada de cachivaches ni de cocina ni de otra cosa. Todo lo que salga en la foto que no esté puesto de forma intencionada (y cuidadosamente colocado) va a estropear el resultado pues le restará protagonismo al producto al desviar la atención del espectador.
- Fondo. Te puede servir una pared lisa, de un color suave o que contraste con el color del producto. Si no es posible, hazte con una o varias cartulinas que serán un fondo perfecto (blanca imprescindible, colores suaves son los más acertados o cualquier color que te combine con tu postre).
2. la composicion
Al igual que tu postre tiene uno o dos ingredientes estrella sin los cuales no funcionaría o tendría un sabor completamente distinto, en la fotografía ocurre igual. Uno es la iluminación y el otro la composición. No olvides cuidar estos aspectos a la hora de componer tu imagen
- Desenfoca. Utiliza una apertura amplia para desenfocar el fondo. Así centrarás la atención del espectador justo donde tú quieres.
- Menos es más. Si vas a fotografiar variaos elemantos, procura que sólo haya uno enfocado (como la imagen de arriba), o aislado del resto. De esta forma estarás creando un centro de interés donde posarse la mirada y, además, la imagen quedará más equilibrada.
- Perspectiva. No te limites a disparar desde tu posición normal, de hecho, mejor evítalo. Agáchate, súbete a una silla, muévete alrededor del producto, pero no te quedes siempre en la misma posición. Cuanto más acerques el producto al ojo del espectador más apetitoso será, sobre todo si lo ve a la misma altura de los ojos o desde una perspectiva atractiva, por ejemplo un picado extremo (ángulo cenital).
3. Tramite emociones
La repostería está principalmente relacionada con dos sentidos, el gusto y el olfato. Las fotos en principio sólo se pueden ver, pero puedes conseguir que casi se huelan.
4. iluminacion
- Luz natural. Siempre que puedas cólocate cerca de una ventana. O incluso en el jardín. Ahora bien, si la luz es muy dura (horas centrales del día y el sol da directamente sobre la ventana) tienes que tener cuidado porque este tipo de luz provoca sombras muy acusadas y no quedan nada bien, tu postre ha de lucir suave y dulce ;). Para ello, si estás en el jardín ponte en la sombra, debajo de un gran árbol, bajo un techado… o aprovecha las primeras y últimas horas del día en las que la luz es más suave o difusa. Y si es por la ventana por donde entra directamente la luz del sol, un truco muy efectivo es tapar con una cortina blanca o colocar un papel de seda en el cristal. Infalible. Lograrás una luz perfecta porque el papel funcionará de difusor.
- Flash. Utiliza el flash de mano (nunca el que viene en la cámara si quieres lograr un resultado decente). Rebota el flash o utiliza un ventana de luz o un difusor. Se trata de iluminar uniformemente y de forma agradable a la vista, un «flashazo» crearía sombras muy molestas.
- Reflector. Si tienes uno genial, si no, no te preocupes porque una cartulina blanca te servirá para reflejar la luz de la que dispones e iluminar la otra parte del postre.
5. Inspiracion
La creatividad se aprende. Y se encuentra buscándola.
Navega por la red en busca de fotografías inspiradoras, hojea libros de repostería, visita blogs de cocina… en fin, date un dulce paseo por cualquier lugar en el que puedas encontrar fotografías de tartas o similares. Un consejo… no lo hagas con hambre

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